La cantautora española Amaia Montero reapareció públicamente para compartir detalles de su proceso de recuperación tras enfrentar un severo cuadro depresivo. En una entrevista concedida al periodista Jomari Goyso, la exvocalista de La Oreja de Van Gogh abordó los momentos más oscuros de su vida personal y el camino que ha recorrido para retomar su carrera artística.
El impacto emocional y el proceso de sanación
Durante la conversación, Montero definió su crisis emocional como «bajar al infierno», una etapa en la que llegó a dudar de su propia identidad y de su continuidad en la industria musical. La artista explicó que la pérdida de su padre en 2009 representó un golpe devastador del cual le tomó años recuperarse, desencadenando un ciclo de recaídas que afectaron su estabilidad psicológica.
Entre las reflexiones más significativas de la entrevista, la intérprete recordó las dudas que la embargaban en el punto más crítico de su proceso: “¿Tú crees que volveré a ser la persona que era antes? Y no te hablo de la artista, te hablo de la persona”. Sin embargo, enfatizó el aprendizaje obtenido tras superar la crisis: “Si algo puedo sacar en positivo de bajar al infierno es que te hace prácticamente indestructible”.
El punto de inflexión y su impacto en el público
El proceso de recuperación de la cantante tuvo un hito mediático en 2024, cuando la artista colombiana Karol G la invitó a subir al escenario durante un multitudinario concierto en Madrid. Aquella aparición no solo marcó su reencuentro con el público, sino que se convirtió en el catalizador definitivo para su regreso a la música.
El testimonio de Amaia Montero cobra relevancia en un momento donde la concientización sobre la salud mental ha ganado espacio en el debate público. Su experiencia sirve como un referente de superación para sus seguidores, visibilizando la importancia del apoyo emocional, la atención profesional y la resiliencia ante los momentos de crisis.
Con información de Versión Final