En un hito que marca el inicio de una nueva era espacial, la misión Artemis II de la NASA concluyó este sábado con el exitoso amerizaje de la cápsula Orión en el océano Pacífico. A las 8:07 p. m. (hora local), la nave tocó aguas frente a las costas de San Diego, completando un histórico sobrevuelo lunar que posiciona a la humanidad un paso más cerca de la superficie del satélite.

Un regreso impecable y preciso
Tras recorrer un cuarto de millón de millas, la Orión reentró en la atmósfera terrestre a una velocidad máxima de 24,664 mph, soportando temperaturas extremas equivalentes a la mitad de la intensidad solar. El descenso fue frenado por un sistema de paracaídas gigantes que permitió un contacto suave con el océano.

Amit Kshatriya, administrador asociado de la NASA, destacó la precisión técnica de la maniobra durante una rueda de prensa en el Johnson Space Center:
«Ayer se dijo que teníamos que alcanzar un ángulo de menos de un grado tras volver de la Luna. El equipo lo logró. Esto no es suerte, es el resultado del trabajo de mil personas», afirmó Kshatriya.

Estado de salud de la tripulación
Los cuatro astronautas —el comandante Reid Wiseman, el piloto Victor Glover y los especialistas Jeremy Hansen y Christina Koch— fueron extraídos de la cápsula mediante botes de rescate y trasladados rápidamente en helicóptero para su evaluación médica inicial. Las primeras imágenes oficiales mostraron a la tripulación sonriente y en excelente estado de salud, confirmando el éxito operativo de los sistemas de soporte vital.

Récords y legado de la misión
Esta travesía de nueve días no solo probó las capacidades de la nave Orión, sino que también estableció nuevas marcas para la aeronáutica:
- Distancia histórica: La misión llevó a seres humanos al punto más alejado de la Tierra jamás alcanzado, superando el récord de 56 años establecido por el Apolo 13.
- Velocidad de reentrada: La cifra de 24,664 mph se posiciona como una de las más rápidas de la historia, solo superada por el récord del Apolo 10 en 1967.


El camino hacia la superficie lunar
Con la conclusión de Artemis II, la NASA mantiene despejada la ruta para las futuras misiones que buscarán el descenso tripulado. Aunque el éxito es total, Kshatriya advirtió que el trabajo pendiente para alcanzar la superficie lunar será aún más exigente.


«Apolo logró cosas asombrosas, pero esto será un paso importante y espero que la historia reconozca nuestro trabajo», remarcó.


Con información de Caraota digital