El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Seyed Abbas Araghchi, declaró que se ha logrado «un buen progreso» y hay un «rumbo positivo» tras cita con Estados Unidos, este martes, en Ginebra.
«Durante esta ronda de negociaciones mantuvimos discusiones muy serias y la atmósfera fue más constructiva. Logramos alcanzar un acuerdo generalizado sobre una serie de principios clave, que ahora nos guiarán al pasar a la discusión de la esencia de un posible acuerdo», dijo.
De momento, no se ha fijado una fecha concreta para la próxima ronda, agregó. El canciller explicó que las partes acordaron trabajar en los textos de sus respectivas propuestas y fijar después la fecha de la tercera cita.
Composición de delegaciones
La delegación de Irán está encabezada por el ministro de Relaciones Exteriores, Seyed Abbas Araghchi, quien está acompañado por varios funcionarios y «expertos nucleares». Araghchi llegó a Suiza este lunes al frente de una delegación diplomática y técnica y ya se reunió con Grossi.
La delegación estadounidense está dirigida por el enviado especial de la Casa Blanca, Steve Witkoff. Le acompaña el yerno del presidente Donald Trump, Jared Kushner, entre otros funcionarios.
Temas clave
Las negociaciones abarcan cuestiones relativas al programa nuclear de Teherán y al levantamiento de las sanciones impuestas por EE.UU. contra la República Islámica.
La parte iraní insiste en su derecho a la energía nuclear pacífica, para lo cual necesita mantener un programa de enriquecimiento de uranio, el cual Washington exige desmantelar.
No obstante, Teherán expresó su disposición a llegar a un compromiso, como, por ejemplo, diluir sus reservas de uranio enriquecido al 60 % a cambio del levantamiento de las sanciones.
Por su parte, la Administración Trump exige el cese completo del enriquecimiento de uranio en Irán y la retirada de todo el uranio enriquecido del país. Según la visión de Washington, la posesión de tecnologías de enriquecimiento por parte de la República Islámica es un camino directo hacia la creación de armas nucleares.
Además, EE.UU. insiste en la limitación del arsenal de misiles de largo alcance del país persa y en un cambio de la política iraní de apoyo a sus aliados en la región.
Negociaciones nucleares: Irán y EE. UU. vuelven a la mesa en Ginebra
Irán y Estados Unidos celebraron este martes en Ginebra una segunda ronda de negociaciones nucleares, con Teherán abierto a diluir su uranio altamente enriquecido a cambio de un alivio económico y en medio de renovadas amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump.
El ministro de Exteriores de Irán, Abás Araqchí, lideró la delegación iraní frente al equipo estadounidense, formado por el enviado especial de la Casa Blanca, Steve Witkoff, y Jared Kushner, yerno de Trump.
La cita se produjo en la embajada de Omán, con el jefe de la diplomacia omaní Badr bin Hamad al Busaidi como intermediario de la misma.
Se trata del segundo encuentro entre Teherán y Washington tras la reanudación el 6 de febrero de las negociaciones nucleares en Mascate (Omán), en el que fue su primer encuentro desde la guerra de los 12 días de junio.
Desde entonces, Irán ha insistido en que no aceptará el enriquecimiento cero ni la limitación de su potente programa de misiles balísticos que -según medios estadounidenses- le exige Washington, porque le privaría de su capacidad defensiva.
«He venido a Ginebra con iniciativas reales para alcanzar un acuerdo justo y equilibrado. Lo que absolutamente no está en la agenda: rendirse ante las amenazas», dijo este lunes en X Araqchí, sin detallar cuáles son sus iniciativas.
Por su parte, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, advirtió desde Budapest que «no es fácil» alcanzar un acuerdo con Irán porque, según dijo, el país está gobernado por «clérigos chiítas radicales» que toman decisiones en función de la teología, y no por cálculos geopolíticos.
Vía Globovisión