En un complicado estreno dentro del Grupo G del Mundial 2026, la selección de Bélgica logró salvar un empate 1-1 frente a Egipto en Seattle. Liderado por un inspirado Mohamed Salah en su 34° cumpleaños, el conjunto africano estuvo a punto de protagonizar la sorpresa de la jornada, obligando a los «Diablos Rojos» a reaccionar en la segunda mitad para evitar un traspié en su camino hacia los dieciseisavos de final.
Un duelo de alto voltaje en Seattle
El encuentro comenzó con Egipto imponiendo condiciones. Mohamed Salah, figura central del partido, demostró su vigencia al asistir a Emam Ashour en el minuto 20, marcando el 1-0 que puso en alerta a la escuadra belga. A pesar de contar con estrellas de la talla de Kevin de Bruyne y Jeremy Doku, Bélgica mostró serias dificultades para romper el bloque defensivo egipcio durante gran parte del primer tiempo.
No fue hasta el minuto 66 cuando el dominio de los europeos se tradujo en el marcador. Una presión asfixiante liderada por el recién ingresado Romelu Lukaku provocó el error defensivo de Mohamed Hany, quien terminó marcando un autogol que sentenció el empate definitivo.
Un inicio mundialista lleno de sorpresas
Este resultado es un «llamado de atención» para el equipo dirigido por el francés Rudi Garcia, que comparte el Grupo G con Irán y Nueva Zelanda, selecciones que completan una zona considerada accesible en el papel. El empate belga se suma a una serie de resultados inesperados en el inicio del torneo:
- El tropiezo de los favoritos: Al igual que Bélgica, selecciones como Brasil y Países Bajos no lograron pasar del empate en sus debuts.
- La excepción: Hasta el momento, Alemania destaca como la única potencia que ha respondido con contundencia, tras golear 7-1 a Curazao.
- La sorpresa del día: España, una de las favoritas, también sufrió un revés al igualar sin goles ante Cabo Verde.
Lo que viene para el Grupo G
Bélgica buscará recuperar terreno el próximo domingo cuando se mida ante Irán, mientras que Egipto intentará capitalizar su buen desempeño inicial frente a Nueva Zelanda. Para Bélgica, el reto será ajustar sus piezas ofensivas para asegurar su clasificación a la siguiente fase.
Con información de El Nacional