La granola se ha convertido en uno de los alimentos favoritos dentro de las dietas equilibradas de miles de personas, esto sucede gracias a su versatilidad y facilidad de consumo. Puede comerse sola, con yogur, leche o fruta, lo que la vuelve una opción práctica para el desayuno o como snack.
Este alimento suele elaborarse a base de avena, semillas, frutos secos y, en algunos casos, frutas deshidratadas, ingredientes que aportan nutrientes esenciales para el organismo. Sin embargo, sus beneficios dependen en gran medida de su composición y del consumo moderado.
En los últimos años, la granola ha ganado popularidad entre personas que buscan mejorar su alimentación, ya que ofrece energía sostenida y contribuye al buen funcionamiento del cuerpo cuando se integra a una dieta balanceada.
Gracias a su contenido de carbohidratos complejos y fibra, la granola proporciona energía de liberación gradual, lo que ayuda a mantener la sensación de saciedad por más tiempo. También contiene fibra soluble e insoluble, elementos clave para la salud digestiva. Estos componentes ayudan a mejorar el tránsito intestinal y a mantener una microbiota equilibrada.
Este alimento aporta minerales como hierro, magnesio y zinc, esenciales para diversas funciones del organismo. De igual forma, contiene vitaminas del grupo B, relacionadas con el metabolismo energético.
Vía VTV