El Bayern Múnich se coronó campeón de la Copa de Alemania (DFB-Pokal) tras vencer 3-0 al VfB Stuttgart en el Olympiastadion de Berlín. Una deslumbrante actuación del delantero inglés Harry Kane, autor de un hat-trick, guio al conjunto bávaro a asegurar el doblete doméstico esta temporada.
A pesar de la holgura en el marcador, el compromiso tuvo dos facetas muy marcadas, con un Stuttgart que plantó cara y dominó tácticamente la primera mitad antes de sucumbir ante la contundencia bávara en el complemento.
Asfixia del Stuttgart y resistencia bávara
Desde el pitazo inicial, el Stuttgart ejecutó una presión alta sumamente agresiva que maniató la salida del Bayern Múnich. Los dirigidos por Vincent Kompany sufrieron para hilvanar juego en territorio propio y se vieron obligados a saltar líneas con envíos largos que carecieron de efectividad.
Las ocasiones más claras del primer tiempo favorecieron al conjunto de Baden-Wurtemberg en los botines de Maximilian Mittelstädt. En el minuto 9, el lateral avisó con un remate que se estrelló en la red exterior tras una habilitación de Deniz Undav, y en el 17, exigió al guardameta Jonas Urbig con un potente disparo de media distancia que terminó en tiro de esquina.
La respuesta del Bayern llegó recién en el minuto 37, mediante un zapatazo lejano de Josip Stanišić que el arquero Alexander Nübel repelió con los puños.
El factor Kane destraba la final
La intensidad del Stuttgart comenzó a pasar factura en el aspecto físico durante el segundo tiempo. En el minuto 55, en la primera jugada colectiva de peligro del Bayern, llegó la apertura del marcador. Joshua Kimmich ejecutó un tiro libre en corto para Michael Olise, quien ganó la línea de fondo y envió un centro preciso para que Harry Kane firmara el 1-0 de cabeza.
El gol transformó por completo la dinámica del encuentro. Con el Stuttgart acusando el desgaste, el Bayern monopolizó el balón. Al minuto 80, Kane amplió la ventaja tras capturar un rebote de su propio remate al poste; el atacante recibió una asistencia del colombiano Luis Díaz, se giró dentro del área y definió con un remate raso y cruzado para el 2-0.
Ya en el tiempo de descuento, el ariete inglés selló su magistral tarde desde los once pasos. Kane canjeó por gol un penalti sentenciado tras una mano en el área de Angelo Stiller, quien intentaba bloquear un servicio de Olise. Con el 3-0 definitivo, el Bayern Múnich alza un nuevo título y consolida su hegemonía en el balompié germano.
Vía Globovisión