CalientesMonagas

Caminata Azul en Maturín promueve la inclusión y la sensibilización sobre el autismo

La actividad, que inició a las 8:40 a. m., reunió a más de 500 niños y niñas neurodivergentes bajo el lema "En Maturín cada corazón cuenta"

En un despliegue de empatía y compromiso social, la capital monaguense celebró este sábado 11 de abril la segunda edición de la «Caminata Azul». La actividad, que inició a las 8:40 a. m., reunió a más de 500 niños y niñas neurodivergentes bajo el lema «En Maturín cada corazón cuenta», con el objetivo de sensibilizar a la población sobre el Trastorno del Espectro Autista (TEA).

Un recorrido por la inclusión

La movilización partió desde la Catedral Nuestra Señora del Carmen y culminó en el Parque Zoológico La Guaricha. El evento contó con la participación de la primera dama del estado Monagas, Sorenelly Zambrano de Luna, y fue impulsado por la gestión de la alcaldesa Ana Fuentes.

«Cuando hablamos de inclusión, somos nosotros quienes tenemos que incluirnos en su mundo para construir los cimientos de la igualdad. Ser diferente es algo común», expresó la primera dama durante el recorrido.

Atención integral y neurodiversidad

Mariángela Martínez, directora del Instituto Municipal de Parques, destacó que entre los asistentes participaron beneficiarios de los programas de Estimulación Sensorial y Musicoterapia.

Al finalizar la caminata, los espacios de La Guaricha se transformaron en un centro de atención integral coordinado por la Alcaldía de Maturín, ofreciendo los siguientes servicios:

  • Salud: Operativos de pediatría, medicina general, inmunización y nutrición a través de la Misión Barrio Adentro.
  • Cuidado Personal: Servicios gratuitos de barbería y peluquería.
  • Cultura y Recreación: Presentaciones de la banda del CELAN, bailoterapia con el «rumbailetón» de Marco Urbina y la alegría de los voluntarios de Dr. Yaso.

Huellas de amor y tenacidad

Uno de los momentos más significativos de la jornada fue la creación de un mural conmemorativo, donde los niños y las autoridades plasmaron sus huellas con pintura azul. Este acto simbolizó la unión comunitaria y la aceptación del autismo no como una enfermedad, sino como una condición de vida que merece respeto y oportunidades equitativas.

La actividad cerró con un llamado a la sociedad maturinesa a mantener la empatía y la eliminación de barreras sociales para garantizar que cada niño neurodivergente pueda desarrollarse plenamente en su entorno.

Vía Nota de Prensa

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

Back to top button

Acceder

Registro

Restablecer la contraseña

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico y recibirás por correo electrónico un enlace para crear una nueva contraseña.