El Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela, a través de su canciller Yván Gil, emitió este sábado un pronunciamiento oficial para rechazar las recientes declaraciones del Papa León XIV. El Sumo Pontífice había señalado al tráfico de drogas como una de las causas principales de la crisis que atraviesa la nación.
Defensa de la soberanía y desmentido oficial
Aunque el canciller Gil manifestó el «profundo respeto» del Estado venezolano hacia la autoridad espiritual del Santo Padre, desestimó categóricamente cualquier narrativa que vincule al país con el tráfico de sustancias ilícitas.
«Venezuela no es ni ha sido un Estado de narcotráfico. Esa narrativa ha sido desmontada por los hechos y quedó expuesta tras el ataque ilegal y cruel del que fuimos víctimas el pasado 3 de enero», afirmó el diplomático.
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Gil vinculó estas acusaciones con una campaña internacional que busca justificar la reciente incursión militar en Caracas, la cual resultó en más de un centenar de víctimas y el secuestro del presidente Nicolás Maduro y la primera combatiente Cilia Flores. Según el canciller, estas acciones forman parte de un «plan develado para el control del petróleo» y violan la inmunidad personal y el derecho internacional.
Un llamado a los valores cristianos y la verdad
El ministro de Relaciones Exteriores destacó que el pueblo venezolano, de profunda fe católica, trabaja diariamente por la estabilidad del país a pesar de las agresiones externas. En su declaración, Gil invitó al Papa León XIV a conocer la realidad venezolana de primera mano y a alinearse con los valores de justicia y fraternidad.
Los puntos clave del comunicado resaltan:
- Rechazo a argumentos falsos: El Gobierno sostiene que se intenta justificar agresiones económicas y militares con calumnias.
- Respaldo a la soberanía: Se reafirma que el país construye la paz mientras actores externos persiguen intereses energéticos.
- Invitación al diálogo: El canciller instó a la Santa Sede a acompañar a los fieles venezolanos en la defensa de la dignidad y la verdad.
«Nuestro pueblo no se rinde; siembra esperanza y defiende su soberanía con dignidad», puntualizó Gil, subrayando que la prioridad del Gobierno Bolivariano es la restitución del orden y la denuncia de las violaciones al derecho internacional ante la comunidad global.
Con información de El Mazo