Pacientes y personal médico de la Centro Nefrológico, ubicada en la avenida Fuerzas Armadas, en Maturín, solicitan mayor regularidad en el envío de camiones cisterna, debido a que desde hace años enfrentan graves deficiencias con el servicio de agua potable por tuberías.
La doctora Maricruz Mesa Romero, nefróloga y médico encargada de la unidad, indicó que la severa falta de suministro se ha convertido en un obstáculo crítico para el tratamiento de las 112 personas que dependen de este servicio para sobrevivir.
A pesar de contar con una infraestructura adecuada y 19 máquinas operativas, la falta de presión en la red pública impide llenar el tanque de almacenamiento de 30.000 litros. Esta falla técnica obliga a los pacientes —distribuidos en los turnos matutino, vespertino y nocturno— a enfrentar largas horas de espera, lo que genera un clima de tensión e irritabilidad en el centro de salud.
«El problema es que el agua que entra de la calle es muy deficiente. Tenemos un tanque de 30.000 litros, pero lo que llega es prácticamente un hilito que no alcanza para llenarlo completamente», explicó la Dra. Mesa Romero.


Dependencia crítica de camiones cisterna
La especialista señaló que, aunque cuentan con bombas de extracción, la escasez en toda la zona es tal que los equipos no logran succionar el líquido suficiente. Actualmente, la unidad depende exclusivamente del envío de camiones cisterna por parte de Aguas de Monagas; sin embargo, esta solución resulta insuficiente al ser suministrada de manera interdiaria, cuando la demanda real exige un flujo constante para garantizar la higiene y el funcionamiento de los equipos de diálisis.
Fotos/Juan Goitía