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Christa Pike sobrevive a dos inyecciones letales en EE. UU.

Su defensa denuncia un procedimiento “cruel y tortuoso” que incluyó el uso de múltiples agujas y la inoperancia de los canales de emergencia dispuestos por la Corte

Christa Pike, una mujer de Tennessee condenada a muerte por un asesinato cometido hace tres décadas sobrevivió al procedimiento de ejecución, tras recibir las dos dosis previstas de los fármacos para la inyección letal, y fue hospitalizada, anunciaron sus abogados. El caso supone la segunda ejecución fallida en ese estado en pocos meses.

Sus abogados, Randy Spivey y Stephen Ferrell, solicitaron que la condena a muerte sea conmutada tras el procedimiento fallido.

La defensa aseguró que desconoce el pronóstico de la mujer, de 50 años, y que hasta ahora tampoco ha podido ingresar al hospital para visitarla. “No tenemos información precisa sobre su pronóstico ni sobre su estado de salud, sí sabemos que está viva”, indicó Spivey a la prensa.

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El abogado presenció el procedimiento y describió como traumática la experiencia. Según su relato, los encargados de ejecutar a Pike utilizaron al menos siete agujas durante aproximadamente una hora para intentar administrar la sustancia letal. Una de ellas, aseguró, parecía doblada cuando fue retirada del brazo de la condenada.

“Lo de anoche me persigue”, dijo Spivey, antes de cuestionar la forma en que se desarrolló el procedimiento. “Lo de anoche no fue solo ineficiente; fue cruel y tortuoso”, afirmó.

La defensa explicó que los problemas que Pike ha presentado durante años con sus venas y con las extracciones de sangre fueron precisamente uno de los motivos por los que se opuso a la inyección letal. Ante esa situación, la condenada había solicitado utilizar otro método para cumplir la sentencia.

Pike pidió específicamente ser ejecutada mediante un pelotón de fusilamiento integrado exclusivamente por mujeres, una alternativa que no está contemplada entre los métodos disponibles en Tennessee.

“No era miedo a morir. Era miedo a una muerte prolongada, dolorosa y traumática, y eso fue lo que sucedió, solo que sin llegar a morir”, señaló Spivey.

Vía // El Nacional

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