El uso constante de las tijeras en el hogar, ya sea para cortar papel, envases de plástico o telas, provoca que las hojas metálicas pierdan paulatinamente su precisión. Cuando las tijeras comienzan a enganchar los materiales en lugar de realizar un corte limpio, la reacción habitual de muchas personas es desecharlas y comprar un repuesto nuevo.
No siempre es necesario invertir dinero en herramientas profesionales ni acudir a un especialista para solucionar este inconveniente cotidiano. En la mayoría de los hogares existen objetos de uso diario que pueden devolver la funcionalidad a este utensilio de manera rápida, segura y sumamente económica.
Mantener los elementos de la casa en perfecto estado mediante técnicas caseras permite optimizar las tareas diarias, evitar gastos innecesarios y prolongar la vida útil de los utensilios básicos sin requerir conocimientos técnicos avanzados ni procedimientos complejos en el proceso.
Recuperar el filo
El método más conocido y efectivo para afilar tijeras sin utilizar amoladoras ni piedras especiales consiste en emplear papel de aluminio común. El procedimiento es extremadamente sencillo: solo se debe tomar un trozo grande de papel de aluminio de cocina y doblarlo sobre sí mismo varias veces hasta formar una tira gruesa y resistente de varias capas.

Una vez preparada la lámina gruesa, se deben realizar múltiples cortes a lo largo del papel de aluminio utilizando toda la longitud de las hojas de la tijera, desde la base hasta la punta. La fricción constante entre el metal de las hojas y la superficie del papel de aluminio ayuda a alinear el filo desgastado, elimina pequeñas asperezas acumuladas y suaviza el borde cortante de manera progresiva.
Al finalizar la serie de cortes, se recomienda limpiar minuciosamente las hojas de la tijera con un paño seco para retirar cualquier residuo fino o partícula de metal sobrante. Con este procedimiento simple de pocos minutos, las tijeras recuperan la fluidez en el corte y quedan listas para ser utilizadas nuevamente en las labores domésticas habituales.
Fuente: 2001online.com