El Gobierno de Cuba aprobó este jueves el indulto de 2.010 personas privadas de libertad, calificando la medida como un «gesto humanitario y soberano». Según el comunicado oficial divulgado por medios estatales, la decisión surge tras un análisis de la conducta de los sancionados, el tiempo de condena cumplido y su estado de salud.
Perfil de los beneficiados y excepciones del indulto
La excarcelación masiva incluye a perfiles específicos considerados vulnerables o en etapas finales de sus sentencias:
- Grupos prioritarios: Jóvenes, mujeres, adultos mayores de 60 años y ciudadanos extranjeros o cubanos residentes en el exterior.
- Próximos a la libertad: Reclusos que alcanzarían la libertad anticipada en el último semestre de este año o durante el próximo.
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No obstante, el Ejecutivo fue enfático al señalar que se excluyeron a personas condenadas por delitos de alta peligrosidad social, tales como agresión sexual, asesinato, pederastia con violencia, narcotráfico, robo con fuerza, corrupción de menores y delitos contra la autoridad, así como a reincidentes.
Contexto religioso y antecedentes
Esta es la segunda excarcelación de 2026 y el quinto proceso de indultos masivos desde 2011, acumulando más de 11.000 beneficiados en los últimos 15 años. Las autoridades enmarcaron la medida en las celebraciones de Semana Santa, una práctica que el Gobierno vincula a la «trayectoria humanitaria de la Revolución» y a las relaciones fluidas entre el Estado cubano y el Vaticano.
A pesar del discurso oficial centrado en delitos comunes, la ONG Prisoners Defenders (PD) ha reportado que al menos 24 presos por motivos políticos han sido excarcelados dentro de este proceso reciente.
La mayoría de estos beneficiarios participaron en las históricas protestas antigubernamentales del 11 de julio de 2021 (11-J) y cumplían condenas de entre 6 y 18 años por cargos de sedición, desacato y desórdenes públicos.
Diplomacia y diálogo internacional
El anuncio de estos indultos coincide temporalmente con el inicio de diálogos entre La Habana y representantes de la Administración estadounidense. Aunque el Gobierno cubano no ha vinculado oficialmente las excarcelaciones con estas conversaciones diplomáticas, analistas internacionales observan estos movimientos como gestos de distensión en medio de la compleja situación política de la isla.
Con información de Globovisión