
Vecinos del sector Los Guaritos 4, en la parroquia Alto de Los Godos, de Maturín, se encuentran en alerta tras una ola de envenenamientos que ha cobrado la vida de al menos 12 animales, específicamente en las adyacencias de la plaza Bomba.




Doril Hernández, residente, relató con indignación cómo la noche del 24 de marzo un perro comunitario, que vivió en la zona por tres años, murió en cuestión de minutos tras ingerir una sustancia tóxica que le provocó una parálisis neurológica fulminante.
El patrón se repitió días después con otros caninos conocidos como «Oreo» y «Blanco», este último un paciente oncológico.
El balance es alarmante: cinco perros, tres gatos y cuatro palomas han sido hallados sin vida, algunos de ellos abandonados en contenedores de basura en la avenida principal.
Pese al apoyo de la Misión Nevado, los esfuerzos fueron insuficientes. «Es un delito contra seres indefensos. Muchos tenían hogar y otros eran los protectores de la cuadra. Exigimos justicia», sentenció Hernández.
Fotos/ Arialex Brazón