Comerciantes ubicados en las cercanías de la pasarela de la avenida Raúl Leoni, en el municipio Maturín, denuncian un desborde de aguas servidas que los afecta desde hace cinco años.
Aseguran que el problema se origina en un reconocido centro comercial adyacente (anteriormente conocido como Sigo). A pesar de las constantes quejas, los encargados del establecimiento no han brindado una solución al reclamo.
“Nos perjudica a todos los comerciantes informales de la zona. Yo vendo frutas, hortalizas y verduras, y el hedor que emana de este desborde es tan insoportable que espanta a los clientes. No puedo diversificar mi negocio con la venta de alimentos por la evidente contaminación”, manifestó José Rodríguez, uno de los afectados.






Rodríguez resalta que la situación también afecta a los ciudadanos de sectores cercanos que esperan el transporte público, ya que la señalización de la parada se encuentra justo al lado del foco de contaminación.
“He ido tres veces a hablar con los encargados del centro comercial, conocido ahora como Hiper Líder, pero solo dicen que van a solucionar y pasan los días y los años sin que hagan nada. Otros comerciantes también se han quejado y ellos hacen caso omiso; la contaminación es muy fuerte”.
Riesgos estructurales y sanitarios
El grupo de afectados incluye a vendedores de aceites para autos, verduras, lácteos e incluso barberos. Deyaritza Solórzano, otra comerciante afectada, comentó que cuando llueve la situación empeora, pues los desechos corren libremente por la calle. Además, advirtió que el agua estancada ha comenzado a corroer la estructura metálica de la pasarela.






“Esto no es nuevo, tiene años sucediendo. Pasamos todo el día aquí y estas aguas nos están perjudicando gravemente. Hemos intentado dialogar de mil formas con el centro comercial y también acudimos a la empresa Aguas de Monagas, pero nos informaron que el problema le compete netamente a Hiper Líder y que ellos no pueden intervenir”, explicó Solórzano.
Los trabajadores señalaron que varias personas han resbalado y caído en las aguas putrefactas. Además, a pocos metros se encuentra una alcantarilla sin tapa que representa una trampa mortal para los peatones.
“En cualquier momento alguien puede sufrir una fractura; todos los que trabajamos y transitamos por aquí estamos en peligro. Hacemos un llamado a la municipalidad para que inste al centro comercial a solucionar este problema de forma inmediata”.
Fotos/Juan Goitía