En un despliegue sin precedentes que abarcó ocho regiones del país, las autoridades peruanas desmantelaron una estructura criminal dedicada a la trata y explotación sexual de mujeres venezolanas y colombianas. El operativo, coordinado por el Ministerio Público, culminó con la captura de 25 presuntos delincuentes vinculados a las organizaciones delictivas “Hijos de Dios” y “Tren del Llano”.
La Segunda Fiscalía Supraprovincial Especializada contra la Criminalidad Organizada ejecutó la detención judicial preliminar tras determinar que estas redes operaban en territorio peruano desde junio de 2023, bajo un esquema de captación y traslado trasnacional.
De acuerdo con las investigaciones lideradas por el fiscal provincial César Augusto Changa, la red captaba a las víctimas en sus países de origen y las trasladaba a Perú, donde eran recluidas en hostales y clubes nocturnos. Bajo la modalidad de «deuda inducida», las organizaciones exigían pagos de entre 15.000 y 20.000 soles ($4.250 a $5.665) por conceptos de traslado, alimentación y el derecho a ocupar «plazas», forzándolas a la explotación sexual para cubrir dichos montos.
Entre los detenidos destacan Glorimar Gómez y Hender Montilla, identificados por la inteligencia peruana como los presuntos cabecillas de las células del Tren del Llano e Hijos de Dios, respectivamente.
Estructura jerárquica y despliegue nacional
La red criminal poseía una estructura logística rigurosa que incluía roles específicos:
- Multadores: Encargados de aplicar sanciones económicas a las víctimas.
- Seguridad y Vigilancia: Custodia armada de locales y control de movimientos de las mujeres.
- Administradores: Gestión de los ingresos derivados de la explotación.
El operativo conjunto, que movilizó a más de 50 fiscales y cientos de agentes policiales, incluyó el allanamiento simultáneo de 39 inmuebles en las regiones de Ica, Tumbes, Junín, Cajamarca, Apurímac, Piura, Lambayeque y Amazonas.
Evidencias y cargos penales
Durante las intervenciones, las autoridades incautaron abundante documentación, dispositivos electrónicos y material probatorio. Los implicados enfrentarán cargos por la presunta comisión de delitos de trata de personas, explotación sexual, extorsión y homicidio, en el marco de una investigación que busca desvincular definitivamente la influencia de estas megabandas en el cono sur.
Vía Diario 2001