Bajo un clima de máxima tensión, los esposos Jessica y Jacques Moretti, propietarios del establecimiento donde ocurrió el trágico incendio de Nochevieja, comparecieron ante la justicia suiza.
A su llegada a la audiencia, fueron recibidos con abucheos e insultos por parte de familiares de las víctimas, quienes los señalan como responsables directos de la tragedia que dejó 41 jóvenes muertos y 115 heridos.
La policía local se vio obligada a intervenir, formando un cerco de seguridad para proteger a los acusados ante los gritos de «asesinos» y «monstruos» que emanaban de la multitud congregada a las afueras del tribunal.
Leer también: «Hubo errores»: Rompe el silencio la esposa del funcionario que mató a sus hijos y se suicidó
El careo: «Si debemos pagar, pagaremos»
Durante el ingreso, se produjo un tenso intercambio cuando una madre llamó «mafiosos» a los propietarios. Jacques Moretti se detuvo brevemente para responder a las acusaciones:
«Si debemos pagar, pagaremos, pero aquí no hay mafia; somos gente trabajadora. Asumiremos nuestra responsabilidad, lo prometemos, por eso estamos aquí», recalcó el empresario ante los medios y los afectados.
Situación legal y medidas cautelares
La investigación judicial sigue su curso tras el siniestro que conmocionó al país. Los Moretti enfrentan un proceso complejo bajo las siguientes condiciones legales:
- Libertad provisional: Jacques Moretti recuperó su libertad tras cumplir dos semanas de prisión preventiva y abonar una fianza de 218.000 euros.
- Prohibición de salida: Ambos acusados tienen estrictamente prohibido abandonar el territorio suizo.
- Régimen de presentación: Los implicados deben comparecer periódicamente ante la comisaría como parte de las medidas cautelares impuestas por el juez.
Balance de la tragedia
El incendio, ocurrido durante las celebraciones de fin de año, sigue siendo uno de los sucesos más letales en locales de ocio nocturno en la historia reciente de la región. El saldo oficial se mantiene en 41 fallecidos y más de un centenar de personas con quemaduras de diversos grados, muchas de las cuales aún se encuentran en procesos de recuperación.
Con información de Caraota digital