El Virus del Papiloma Humano (VPH) continúa registrando una alta frecuencia en las consultas ginecológicas. Así lo advierte la doctora Alba Pernía de Muñoz, médica ginecoobstetra, quien señala que esta patología prácticamente se considera una enfermedad nueva a nivel ginecológico debido a su elevada incidencia actual, presentándose en 6 de cada 10 pacientes que acuden a consulta.
Según explicó la especialista, el virus se transmite principalmente mediante el contacto directo de piel con piel y de mucosa con mucosa. Ante esto, alertó: «como ahora las relaciones se inician desde tempranas edades y muchas veces sin usar la protección adecuada, los jóvenes están más expuestos a contraer VPH, y eso lo vemos con bastante frecuencia aquí en la consulta».

Prevención, diagnóstico y revisión obligatoria
La ginecoobstetra enfatiza que toda persona que inicie su vida sexual debe acudir de inmediato al especialista para realizarse controles citológicos periódicos y recibir la inmunización correspondiente. Respecto a la vacuna, la doctora detalló que, aunque no cubre las más de 200 cepas existentes, sí protege contra las más frecuentes y agresivas. Actualmente, en los centros clínicos privados se tiene acceso a la vacuna nonavalente, que ofrece protección contra 9 cepas del virus.
La especialista hizo hincapié en que en el estado Monagas los centros médicos públicos no cuentan con las vacunas ni con los tratamientos necesarios para atender esta infección de transmisión sexual, la cual resulta muy costosa en el sector privado.
«En otros países es muy común que se coloque de manera gratuita en escuelas y hospitales; sin embargo, en Venezuela ese no es el caso. Esto afecta gravemente a la población juvenil, que en su mayoría no cuenta con los recursos para adquirir una vacuna o costear un tratamiento completo».
Asimismo, la especialista indica que la infección suele ser asintomática en la mayoría de los casos. Aunque el diagnóstico se puede sospechar por la clínica de cada paciente, se requiere una tipificación o un estudio inmunohistoquímico para confirmarlo con precisión.
Ante un resultado positivo, la doctora Pernía de Muñoz es categórica. «A la paciente que dé positivo para VPH, inmediatamente hay que revisar a la pareja. Obligatoriamente, tenga o no tenga síntomas, el hombre debe ir a un urólogo. Esta evaluación conjunta resulta vital para evitar el contagio recíproco y proteger la salud de ambos».
Riesgos graves y alternativas médicas
Aunque cerca del 70 % de las lesiones provocadas por el virus desaparecen de manera espontánea, la doctora advierte sobre las consecuencias de ignorar la enfermedad a largo plazo. «En el curso de 10 años se puede desarrollar un cáncer de cuello uterino, que actualmente es la primera causa de muerte oncológica en la mujer venezolana».
En cuanto al manejo médico, las opciones de tratamiento para las lesiones del cuello uterino dependen del grado de inflamación (bajo o alto grado) determinado mediante estudios histológicos. Actualmente, en los centros privados se puede adquirir la vacuna contra el VPH, recomendada para pacientes desde los 9 hasta los 45 años, por un costo aproximado de 200 dólares por dosis.
Para finalizar, la doctora Alba Pernía de Muñoz recuerda que, a pesar de las alternativas terapéuticas existentes, el control ginecológico anual constante sigue siendo la herramienta primordial para preservar la salud uterina y evitar desenlaces fatales.
Fotos | Juan Carlos Goitía