La gobernadora del estado de Nueva Jersey, Mikie Sherrill, afirmó este sábado que agencias de inteligencia de la Policía Estatal detectaron la movilización de «agitadores procedentes de otros estados», quienes habrían intensificado las tensiones civiles durante las recientes jornadas de protesta registradas en las inmediaciones del centro de detención migratoria Delaney Hall.
Las declaraciones de la mandataria demócrata se producen en un contexto de alta fricción social, caracterizado por manifestaciones paralelas a favor y en contra de las políticas migratorias de la administración del presidente Donald Trump, sumado a días consecutivas de reclamos contra las operaciones operativas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés).
De acuerdo con reportes de medios locales, grupos civiles alineados con la gestión del ICE se congregaron este sábado en los alrededores del complejo. En el lugar permanecen apostados, desde hace más de una semana, activistas y familiares que denuncian presuntas vulneraciones a los derechos humanos de los extranjeros retenidos. Ante el riesgo de nuevos choques, un contingente de agentes federales provisto de equipos antimotines, armamento táctico y el apoyo de un vehículo blindado custodió el acceso principal de las instalaciones.
Medidas de contención tras jornadas de disturbios
Aunque durante el sábado no se repitieron los enfrentamientos directos que marcaron la jornada del pasado jueves 28 de mayo, los manifestantes opositores mantuvieron fuertes encaramientos verbales con las facciones pro-ICE.
En respuesta a los disturbios del viernes, que se saldaron con la detención de nueve personas, la gobernadora Sherrill anunció la habilitación perimetral de una «zona de seguridad protegida» exclusiva para manifestaciones pacíficas. La líder regional justificó la medida restrictiva argumentando la necesidad de evitar una escalada de violencia letal, recordando el precedente de enero en Mineápolis, donde agentes federales de inmigración causaron la muerte de dos ciudadanos estadounidenses durante una protesta contra las redadas masivas.
Huelga de hambre y privatización del sistema penitenciario
La crisis a las afueras del recinto coincide con medidas de presión interna. Activistas y legisladores locales exigen explicaciones a la directiva del penal debido a que un grupo de los cerca de 300 migrantes recluidos inició una huelga de hambre indefinida para denunciar condiciones de habitabilidad que califican de «inhumanas».
El panorama del centro de detención Delaney Hall destaca por los siguientes factores estructurales:
- Capacidad operativa: Es considerado el centro de detención adscrito al ICE más grande de la Costa Este de los Estados Unidos, con un aforo superior a las 1.000 plazas.
- Gestión corporativa: La administración del recinto está delegada al sector privado mediante una concesión otorgada a la firma GEO Group.
- Financiamiento público: El consorcio opera bajo un contrato suscrito a un plazo de 15 años, el cual representa una inversión federal estimada en 1.000 millones de dólares.
Vía Globovisión