Durante décadas, la revisión clínica de las seis semanas —conocida tradicionalmente como la «cuarentena»— ha sido aceptada como el estándar para marcar el fin del periodo posparto. Sin embargo, una reciente investigación publicada en el European Journal of Obstetrics & Gynecology and Reproductive Biology advierte que esta visión es insuficiente.
El estudio científico asegura que el proceso de sanación física y emocional es mucho más complejo y prolongado de lo que la medicina convencional reconoce, extendiéndose, en muchos casos, hasta los dos años después del parto.
Resultados del seguimiento a más de mil mujeres
Científicos del Amsterdam UMC realizaron un análisis exhaustivo a más de 1.000 mujeres para evaluar su evolución tras dar a luz.
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Los datos revelaron una desconexión crítica entre los protocolos médicos y la realidad biológica:
- Baja tasa de recuperación temprana: Solo el 42% de las participantes afirmó sentirse plenamente recuperada al cumplirse el primer semestre de vida de su bebé.
- Brecha clínica: El hallazgo subraya que la expectativa de una recuperación rápida presiona innecesariamente a las madres, ignorando los tiempos reales del organismo.
Factores clave en la recuperación prolongada
La investigación destaca que el postparto no es un evento lineal, sino una transición profunda que requiere tiempo para tres procesos fundamentales:
- Reajuste fisiológico: El tiempo necesario para que los órganos internos regresen a su posición original tras el desplazamiento sufrido durante el embarazo.
- Estabilización neuroquímica: La regulación de los niveles hormonales y químicos que impactan directamente en el metabolismo y el estado de ánimo.
- Adaptación psicológica: El proceso de integración de la identidad materna y la estabilización emocional frente a los nuevos desafíos.
Con información de Noticias Venevisión