El papa León XIV pidió este domingo «no olvidar» a las víctimas que sufren y mueren a causa de las guerras en todo el mundo, durante su tradicional alocución posterior al rezo del Ángelus desde su residencia de descanso en Castel Gandolfo.
«Seguimos con aprensión lo que ocurre en diversos países lacerados por la guerra y la violencia. No nos olvidemos de quienes sufren y mueren a causa de los conflictos. Y al generoso compromiso por la paz, unamos también nuestra oración constante», emplazó el pontífice desde la puerta del Palacio Apostólico de esta localidad romana.
Acto seguido, el obispo de Roma saludó a los cientos de fieles que desafiaron el intenso calor veraniego para escuchar sus palabras, y posteriormente recorrió la abarrotada plaza a bordo de un pequeño «papamóvil». Durante el trayecto, el jerarca de la Iglesia católica dedicó especial atención a los niños; entre ellos, saludó a un pequeño que vestía la camiseta de la selección argentina con el dorsal de Lionel Messi, coincidiendo con la final del Mundial que disputarán Argentina y España este domingo en Nueva York.
El valor del arte frente a la violencia
León XIV pasa actualmente unos días de descanso en esta localidad cercana a la capital italiana, donde asistió la noche anterior a un concierto que la Diócesis de Albano organizó en su honor.
Al término del recital, el pontífice estadounidense reflexionó sobre el valor de la estética y la música en tiempos de crisis global. «Vivimos en un mundo en que muchas veces falta belleza. Hay muchos problemas, guerras, conflictos, odios, violencia, falta el trabajo y muchas otras cosas. Tener la oportunidad de reunirnos para una ocasión como esta es un don verdaderamente grande», confesó.
Asimismo, el Santo Padre evocó el lema de su reciente viaje apostólico a territorio ibérico —»Alzad la mirada»— para asegurar que tanto la música como el arte y la belleza constituyen herramientas esenciales que ayudan a la humanidad a mirar hacia Dios.
Vía Globovisión