
Los astronautas Suni Williams y Butch Wilmore nunca imaginaron que su misión de ocho días a la Estación Espacial Internacional (EEI) en junio de 2024 se transformaría en una experiencia de nueve meses en órbita. Debido a problemas técnicos con la nave espacial Boeing Starliner, ambos se vieron obligados a prolongar su estancia en el espacio, lo que les plantea un desafío al regresar a la Tierra: aclimatarse nuevamente a la gravedad.
Astronautas experimentados, desafíos nuevos
A pesar de ser astronautas experimentados, tanto Williams como Wilmore enfrentarán las consecuencias físicas de una larga estadía en un entorno de microgravedad. Aunque están familiarizados con los rigores del espacio, el tiempo adicional en órbita puede afectar sus cuerpos de maneras inesperadas. Para entender mejor estos efectos, es útil observar a aquellos que han pasado períodos aún más extensos en el espacio.
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Récords de permanencia en el espacio
El vuelo espacial más largo realizado por un estadounidense hasta la fecha fue el del astronauta Frank Rubio, quien pasó 371 días a bordo de la EEI. Su estancia, que superó el récord anterior de 355 días, se extendió debido a una fuga de refrigerante en su nave espacial. Durante su tiempo en órbita, Rubio completó 5,963 órbitas alrededor de la Tierra y recorrió más de 253 millones de kilómetros. Sin embargo, aún le faltaron dos meses para alcanzar el récord global, que pertenece al cosmonauta ruso Valeri Polyakov, quien vivió 437 días en la Estación Espacial Mir durante la década de 1990.
👩🏻🚀🌌 Deterioro óseo, radiación y problemas de visión son solo algunos desafíos que enfrentan los astronautas en misiones largas. 💻 https://t.co/LokTjN5Gkl pic.twitter.com/CYZ5K5z8t5
— Ecuavisa (@ecuavisa) March 18, 2025
Nuevos Récords en la EEI
En septiembre de 2024, dos cosmonautas rusos, Oleg Kononenko y Nikolai Chub, lograron batir el récord de permanencia en la EEI al pasar 374 días en órbita. Junto a ellos estaba el astronauta estadounidense Tracy Dyson, quien completó una misión de seis meses. Estos logros resaltan los avances en la exploración espacial y los retos que enfrentan los astronautas tras largas estancias.

Adaptación a la gravedad terrestre
El regreso a la Tierra después de un tiempo prolongado en el espacio implica un proceso de readaptación a la gravedad. Los astronautas experimentan cambios físicos significativos, incluyendo pérdida de masa ósea y muscular, alteraciones en la visión y problemas cardiovasculares. La aclimatación puede ser un proceso lento y desafiante, pero es esencial para recuperar su salud y bienestar.
La experiencia de Suni Williams y Butch Wilmore, así como la de otros astronautas que han pasado largos períodos en el espacio, subraya la complejidad del viaje espacial y sus efectos en el cuerpo humano.


Vía Meridiano