Tradicionalmente vinculada al rendimiento deportivo, la creatina se posiciona ahora como uno de los aliados más efectivos para la salud cognitiva. Un reciente estudio científico reveló que este suplemento puede restaurar la capacidad de pensamiento, incluso después de periodos prolongados de insomnio.
La investigación analizó a 15 adultos sometidos a 21 horas de privación de sueño. Tras administrar una dosis de 20 gramos de creatina, los científicos midieron el desempeño en tareas complejas después de tres horas y media. Los resultados mostraron mejoras significativas en diversas áreas:
- Procesamiento lingüístico: Incremento del 29 % en la velocidad.
- Cálculo numérico: Aumento del 24 % en la agilidad mental.
- Lógica y memoria: Mejoras del 16 % y 10 % respectivamente.
Este fenómeno ocurre porque la falta de sueño agota las reservas energéticas neuronales. No obstante, la creatina eleva los niveles de fosfocreatina, lo que permite que el cerebro recupere energía rápidamente para ejecutar tareas que requieren un alto esfuerzo intelectual, como la programación o la redacción de informes.
Además de sus beneficios cognitivos, la creatina es reconocida por potenciar el rendimiento atlético. Al favorecer la generación inmediata de energía, este suplemento mejora la potencia en actividades anaeróbicas y acelera la recuperación tras el ejercicio intenso.
Por otro lado, su uso combinado con entrenamiento de resistencia ayuda a mitigar la sarcopenia, la pérdida de masa muscular asociada a la edad.
En conclusión, la suplementación estratégica no solo protege el rendimiento físico, sino que actúa como un «escudo» metabólico frente a la fatiga mental y el paso del tiempo.
Vía VTV