Un análisis internacional realizado en cinco países de Europa Central identificó sustancias químicas peligrosas en todos los auriculares examinados. El estudio, parte del proyecto europeo ToxFree LIFE for All, incluyó modelos de alta gama y dispositivos económicos, revelando una falla en la seguridad de la industria electrónica.
La investigación analizó 180 muestras de plástico en 81 auriculares vendidos para niños, jóvenes y adultos. Las pruebas se realizaron en República Checa, Eslovaquia, Hungría, Eslovenia y Austria, donde se buscaban residuos de compuestos tóxicos en los componentes que tienen contacto con el usuario.
El hallazgo más preocupante fue la detección casi total de bisfenoles, químicos que alteran el sistema hormonal. El bisfenol A apareció en el 98 % de las muestras, mientras que su sustituto, el bisfenol S, se encontró en más del 75 %, superando los límites sugeridos.
Según expertos de la organización Arnika, estas sustancias podrían migrar hacia la piel debido al calor o el sudor. Aunque el riesgo no es inmediato, preocupa la exposición constante en adolescentes, quienes suelen usar estos dispositivos durante periodos de tiempo muy prolongados.
El informe también denuncia la «sustitución lamentable», donde químicos prohibidos se reemplazan por otros similares que eluden la ley pero mantienen su toxicidad. Se detectaron compuestos vinculados a efectos neurotóxicos, especialmente en productos comprados a través de comercio internacional.
Finalmente, los autores del estudio exigen a la Unión Europea que las restricciones se apliquen por familias de químicos y no de forma individual. Advierten que las leyes actuales están desfasadas y son demasiado lentas para proteger realmente la salud de los consumidores más vulnerables.
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