Un equipo de investigadores de la Universidad de California en San Francisco (UCSF) ha marcado un hito en la medicina oncológica. Mediante un nuevo método de edición genética, han logrado que el propio organismo genere células CAR-T para combatir el cáncer, eliminando la necesidad de costosos procesos de laboratorio.
Adiós al laboratorio
Hasta ahora, la terapia convencional de células T con receptores quiméricos de antígenos (CAR-T) seguía un proceso riguroso: extraer células inmunitarias del paciente, reprogramarlas genéticamente en un laboratorio externo y volver a inyectarlas.
Este nuevo enfoque, probado con éxito en ratones con sistemas inmunitarios humanizados, permite que la reprogramación ocurra dentro del paciente. Los beneficios directos son disruptivos:
- Reducción de costos: Se eliminan los complejos procesos de biofabricación externa.
- Ahorro de tiempo: El tratamiento es más rápido, algo vital en pacientes críticos.
- Menos toxicidad: Podría eliminar la necesidad de la quimioterapia preparatoria agresiva.
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Éxito en múltiples tipos de tumores
El estudio demostró que esta técnica es eficaz no solo contra tumores líquidos, sino también en desafíos más complejos:
- Leucemia
- Mieloma múltiple
- Sarcomas (tumores sólidos)
«Este enfoque superó al método estándar de integración aleatoria de ADN mediante virus, suponiendo un gran paso adelante en la terapia celular y génica», afirmaron representantes de la UCSF.
¿Por qué es un cambio de paradigma?
A diferencia de los métodos actuales que dependen de virus para insertar genes, esta nueva técnica de edición es más precisa y segura. Representa una evolución de la medicina personalizada hacia una medicina de precisión inmediata, donde el cuerpo se convierte en su propia «biofábrica» de defensa.
Con información de Noticias Venevisión