
Residentes de los urbanismos Morichal II y Los Frailejones, situados en la Zona Industrial de Maturín, reportaron persistentes fallas en el servicio eléctrico. Según los vecinos, las fluctuaciones de voltaje y las interrupciones repentinas, que pueden prolongarse hasta por dos horas, generan incertidumbre y afectan el funcionamiento de los electrodomésticos.
En el caso específico de Morichal II, la falta de energía eléctrica paraliza simultáneamente el suministro de agua potable. Esto se debe a que el sector depende de tanques elevados cuyo funcionamiento está ligado a bombas impulsadas por electricidad.



Consecuencias en la salud y vida diaria
Más allá de los inconvenientes técnicos, las interrupciones impactan la salud de ciudadanos en condiciones vulnerables. Yocasta Marval, residente del sector, describió las dificultades que enfrenta su grupo familiar debido a la inestabilidad del servicio.
“Es una situación diaria. Mi hija está en proceso de recuperación tras sus quimioterapias por cáncer de mama y necesita un ambiente fresco; el calor es perjudicial para su estado. Además, si no hay luz no hay agua, lo que me impide cocinar o limpiar hasta bien entrada la tarde. Vivimos a merced de los apagones”, relató Marval.
Falta de información oficial
Los afectados señalaron que no existe un cronograma oficial de racionamiento ni notificaciones previas por parte de los organismos competentes. Esta ausencia de información lleva a la comunidad a concluir que el sistema atraviesa fallas críticas de infraestructura.
Ante esta situación, los habitantes de la Zona Industrial hacen un llamado urgente a las autoridades eléctricas para que brinden soluciones definitivas y transparencia sobre el estado de la red en el estado Monagas.
Fotos/Cortesía