Familiares de los difuntos que descansan en el Cementerio Viejo de Maturín hacen un llamado a las autoridades municipales para que realicen un mantenimiento constante del camposanto, denunciando que actualmente se encuentra arropado por la maleza.
Aseguran que el recinto no recibe limpieza desde el pasado mes de noviembre. Debido a esto, quienes acuden a visitar a sus seres queridos se ven obligados a pagar por el desmalezamiento de las tumbas por cuenta propia. Asimismo, señalan que el estado de abandono facilita el accionar de la delincuencia en la zona.



“Solo limpian en días festivos; de lo contrario, somos nosotros quienes debemos costear el mantenimiento. Tengo a mi papá y a mi abuela sepultados en la parte media, y a mis abuelos maternos al fondo del cementerio, donde nunca llega la limpieza. Soy testigo de eso porque me ha tocado pagar”, afirmó una vecina que prefirió mantener su identidad en reserva.
Sin agua y electricidad
Anteriormente el cementerio contaba con oficinas administrativas, electricidad y servicio de agua, pero actualmente carece de todo ello tras ser desmantelado por delincuentes e indigentes.



“Los malhechores se han llevado hasta las lápidas de cerámica y los adornos de las tumbas. Por esa razón, tengo que estar viniendo constantemente para vigilar los restos de mis familiares”, añadió la declarante.
Los vecinos detallaron que la falta de alumbrado público convierte el lugar en una “boca de lobo” durante las noches, situación que aprovechan los amigos de lo ajeno para cometer hurtos. Ante esta realidad, exigen un patrullaje policial constante en el sector.
Fotos/Juan Goitía