
Piden la presencia de funcionarios del Ministro Público y de Derechos Humanos
En horas de la mañana de este viernes 17 de marzo, un grupo de familiares de los detenidos en los calabozos de la Policía del Estado Monagas (PEM), denunciaron el supuesto maltrato que reciben sus seres queridos por parte de los funcionarios que allí laboran.
Mientras manifestaban su preocupación, se notaba en el grupo de mujeres el nerviosismo por una situación que ocurre en unas de las bases policial, donde al parecer realizaron una requisa y destruyeron varias pertenencias a los privados de libertad.

Resulta ser que estas personas recibieron mensajes y videos a través de la plataforma de WhatsApp en la que los presos le pedían ayuda porque les estarían lanzando bombas lacrimógenas.
Las mujeres por temor a represalias en contra de sus seres queridos o hacia ellas mismas como la prohibición de ingreso de alimentos y demás, prefirieron no identificarse, pero indicaron que «dicen que le pasamos droga. Pero cómo lo vamos hacer?, Si no queremos perjudicar a nuestros hijos y esposos», expresó una señora que se identifica como Cristiana Evangélica.
En este sentido temen que ocurra como hace dos años, cuando explotó una granada fragmentada y murió un detenido y otros resultaron heridos de gravedad.
«A mi hijo le quitaron la bolsa de comida que con mucho sacrificio le traemos, y el brazo de cigarrillos que vendía para ganar dinero y mandar a sus hijos», relató la creyente.
Otra de las presentes en el lugar agregó que «quieren reducir a una hora y solo un día la visita», «Vino hace poco la Defensoría del Pueblo y quedaron en soltar varios presos pero no lo hicieron. Hay gente con muletas y llagas».

«Mi esposo tiene arresto domiciliario y siguen aquí, él tienes seis fístula y botando sangre con pus», agregó.
Finalmente Félix Romero acotó: «hacemos un llamado al Fiscal General, Tarek William, para que tome cartas en el asunto de lo que ocurre con funcionarios policiales. A mi hijo le sembraron evidenciaS de un hurto agravado; colocaron testigos falsos, los cuales deben investigar por esta sinvergüenzura».