El Mundial 2026 entra en su recta final. Con las semifinales entre Francia-España e Inglaterra-Argentina, la FIFA ultima los preparativos para la gran final del domingo 19 de julio, en la que se enfrentarán los vencedores de ambos encuentros.
Para garantizar que todo se desarrolle con normalidad y evitar cualquier incidente, la FIFA ha puesto en marcha, por primera vez en la historia de un Mundial, un centro tecnológico propio desde el que se supervisan las 24 horas del día la ciberseguridad del torneo, las retransmisiones en directo y la operativa de los estadios.
Nacho Fresco, director de tecnología de la FIFA, afirma que se trata de un despliegue clasificado «sin margen para el fallo», ya que el Mundial 2026 «representa el mayor reto tecnológico en la historia del deporte por la escala que implica operar en tres países simultáneamente».
La FIFA colabora con el FBI para frenar los intentos de ciberataque
El «corazón operativo» es el Centro de Mando Tecnológico, que está ubicado en la sede de la FIFA en Coral Gables (condado Miami-Dade, Florida, Estados Unidos).
Dicha instalación procesa entre 300 y 400 millones de intentos de ciberataque cada día y, para hacer frente a ellos, trabaja de forma coordinada con el FBI para «mantener la agilidad en la cadena de mando».
«Buscamos estar lo más cerca posible de la estructura directiva de la FIFA. De este modo, los responsables técnicos podemos tomar decisiones con extrema rapidez ante cualquier situación de crisis que pueda surgir durante el desarrollo del torneo», afirmó Fresco.
También, para mantener el blindaje operativo, unos 350 analistas de datos, programadores especializados e ingenieros de sistemas supervisan ininterrumpidamente la infraestructura de red y la seguridad informática de todas las sedes. De esta manera, al estar en coordinación con el centro internacional de radiodifusión de Dallas (Texas, Estados Unidos), unos 350 analistas de datos, programadores especializados e ingenieros de sistemas supervisan ininterrumpidamente la infraestructura de red y la seguridad informática de todas las sedes.
«Todo en coordinación con el centro internacional de radiodifusión de Dallas, desde donde se distribuyen las señales de televisión que se envían a todo el planeta para unos 6.000 millones de aficionados que están viendo el Mundial», señaló Fresco.
Vía Globovisión