La fiscalía antiterrorista de Francia anunció este fin de semana el arresto de dos adolescentes de 16 años bajo la sospecha de estar planeando ataques terroristas en el norte del país. Los objetivos potenciales del complot incluían un centro comercial y una sala de conciertos, lugares de alta concurrencia ciudadana.
Adoctrinamiento y preparación de explosivos
De acuerdo con las declaraciones del fiscal, uno de los jóvenes detenidos había comenzado a consumir y seguir activamente material de propaganda extremista. Durante los interrogatorios, el menor confesó sus intenciones de sustraer un arma de fuego para ejecutar el atentado.
Además de la búsqueda de armamento, el adolescente admitió haber adquirido diversos productos químicos. Según su testimonio, estos insumos fueron comprados con el fin de realizar pruebas de combustión en su domicilio, lo que sugiere una fase avanzada de preparación logística.
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Complicidad y radicalización
En cuanto al segundo adolescente implicado, las investigaciones constataron que estaba al tanto de los preparativos. La fiscalía le atribuye un rol de soporte ideológico:
- Refuerzo de ideas radicales: El joven habría contribuido a consolidar las creencias extremistas de su compañero.
- Incumplimiento del deber de denuncia: Al conocer los planes de ataque y no reportarlos, se convierte en parte de la investigación antiterrorista.
Antecedentes de inseguridad en Francia
Estos arrestos ocurren en un clima de alta tensión en el país galo. A finales del año pasado, durante las celebraciones de fin de año, tres mujeres fueron apuñaladas en el metro de París por un sospechoso que fue arrestado tras el ataque. Este nuevo complot juvenil refuerza la vigilancia de los servicios de inteligencia franceses sobre la radicalización temprana en redes sociales.
Con información de VTV