Un avance largamente esperado por las organizaciones feministas fue aprobado por unanimidad en el parlamento de Francia: donde ahora no se consagrará en la ley la obligación de mantener sexo entre las parejas casadas. De hecho, la nueva disposición se leerá en todas las ceremonias matrimoniales para que, con el tiempo, hombres y mujeres interioricen el concepto.
El proyecto de ley busca aclarar una ambigüedad en el Código Civil francés que establece que «los cónyuges se comprometen mutuamente a una vida en común», lo que se había interpretado como la obligación de mantener relaciones sexuales en la pareja.
Proyecto de Ley
Según declaró la diputada Marie-Charlotte Garin —quien presentó el proyecto de ley—, con este paso se espera acabar con la creencia profundamente arraigada de que es obligatorio mantener relaciones sexuales en el matrimonio o que se tiene derecho a exigirlas… Cabe recordar que el escandaloso caso de Gisele Pelicot —cuyo esposo la violaba o la hacía violar por otros luego de sedarla— dio paso a esta nueva ley.
De hecho, el año pasado el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) había sentenciado en contra de la noción de «deber conyugal», al fallar a favor de una francesa de 69 años cuyo marido obtuvo el divorcio alegando culpa exclusiva de ella, ya que había dejado de tener relaciones sexuales con él durante varios años. Una sentencia, que según la abogada de la esposa entonces, «marcaría un punto de inflexión en la lucha por los derechos de las mujeres en Francia».
El verdadero avance reside en que se trata de una enmienda al artículo 215 del Código Civil, que data de 1804, y que señalaba el deber conyugal en uno de los artículos leídos por el alcalde durante las ceremonias nupciales. Y aunque la violación conyugal ya está penada por ley e incluida en el Código Penal desde 1990, la noción de deber conyugal persistió entre los jueces de los tribunales de familia de forma completamente arcaica.
Como reconoció en una entrevista la diputada Garín, la ley tardará en arraigarse en la mente de la gente: «Todavía hay muchos que creen en el concepto del deber conyugal. Pero para que esto cambie, necesitamos sentencias judiciales como la del Tribunal Europeo de Derechos Humanos y proyectos de ley como el aprobado ayer en la Asamblea Nacional».
Vía | El Cooperante