Debido a las fuertes precipitaciones de la madrugada de este jueves 24 de septiembre, Maturín amaneció con un ambiente solitario. Aunque los comercios abrieron sus puertas y reactivaron sus actividades con normalidad, la afluencia de peatones en las calles y plazas del casco central se mantuvo notablemente baja durante las primeras horas de la mañana.
Sin embargo, el mayor impacto del clima se registró en la movilidad urbana; en las principales paradas se observaron pequeños grupos de ciudadanos esperando un transporte público cuyas unidades sufrieron considerables retrasos.
«Tengo varios minutos esperando la ruta 35 y no pasa, vemos que por la lluvia el transporte está lento. Y no solo es la ruta 35, ya que también se ven afectadas la 1, 6, 20, 16, 41, entre otras más», indicó Carla Cortés, una de las usuarias afectadas.
Ante el panorama meteorológico, varios trabajadores señalaron que se vieron en la obligación de trasladarse a sus puestos laborales, aunque manifestaron su inquietud por el retorno a sus hogares. Los usuarios temen que la persistencia de las lluvias provoque un retiro temprano de las unidades de transporte y limite aún más la movilidad al final de la jornada.







Por su parte, el sector transporte justificó el descenso en la frecuencia de las rutas como una medida preventiva frente a las condiciones del asfalto.
«Todo el transporte está trabajando muy suave, ya que con la carretera mojada se corre el riesgo de sufrir un accidente si vamos rápido. Además, desde temprano hemos reportado muy pocos pasajeros», mencionó un chofer de la ruta 32.
Se espera que el flujo vehicular y la actividad comercial en Maturín se normalicen progresivamente en el transcurso del día, en la medida en que cedan las precipitaciones y mejoren las condiciones viales.
Fotos: Juan Carlos Goitía