La incidencia de una vaguada sobre el territorio dominicano ha generado intensas lluvias desde la madrugada de este miércoles. Ante la persistencia de las precipitaciones, las autoridades han colocado 17 provincias bajo niveles de alerta, debido al riesgo inminente de inundaciones y desbordamientos.
El Centro de Operaciones de Emergencias (COE) confirmó el fallecimiento de una niña en el municipio de Santo Domingo Oeste tras el colapso de una pared producto de la saturación de los suelos.
Ante la persistencia de las lluvias, el Gobierno continúa un despliegue de organismos de socorro para asistir a los sectores más vulnerables, especialmente en Los Alcarrizos y Santo Domingo Oeste.
Asimismo, las autoridades investigan el posible deceso de una mujer embarazada por ahogamiento, a la espera de los reportes forenses oficiales, mientras las comunidades del Gran Santo Domingo y zonas aledañas enfrentan inundaciones y daños materiales de diversa consideración. Se dispuso la entrega de asistencia alimentaria y enseres para las familias que sufrieron pérdidas totales en sus hogares.
Durante una sesión de trabajo en el centro de mando, el mandatario Luis Abinader precisó que la prioridad absoluta es preservar la vida humana, e instruyó la movilización inmediata de recursos hacia las zonas críticas donde el agua ha superado los niveles de seguridad en asentamientos populares.
La situación meteorológica obligó a declarar alerta amarilla en Monseñor Nouel, San José de Ocoa, San Cristóbal, Peravia y el Distrito Nacional, mientras otras 11 demarcaciones permanecen en alerta verde.
El Gobierno dominicano instó a la población en alto riesgo a seguir los lineamientos de los organismos de protección civil, dado que los pronósticos indican que las precipitaciones se trasladarán hacia el oeste del país.
El impacto de este fenómeno atmosférico evidencia la vulnerabilidad de las infraestructuras urbanas, sobre todo en los sectores más vulnerables frente a eventos climáticos extremos, lo que demanda una respuesta estatal coordinada y una vigilancia estricta sobre las cuencas fluviales en riesgo.
Vía VTV