En el marco de su 79° aniversario, el presidente de la Bolsa de Valores de Caracas, José Grasso Vecchio, ratificó el impacto estratégico de la entidad en el ecosistema financiero venezolano. Tras cerrar un 2025 histórico, la institución proyecta un 2026 orientado a la plataforma para canalizar las inversiones productivas en el país.
«Estamos llamados a posicionar, en el corto plazo, al mercado de valores en el lugar de liderazgo que le corresponde dentro del sistema financiero nacional», enfatizó Grasso Vecchio durante el acto conmemorativo.
Cifras sin precedentes
El mercado de valores venezolano cerró 2025 con hitos estadísticos. El monto negociado (expresado en dólares) experimentó un crecimiento del 422%, escalando de USD 132 millones en 2024 a USD 682,87 millones al cierre del último ejercicio.
Asimismo, la operatividad alcanzó niveles no vistos desde 2007, superando las 1.000 operaciones diarias. Este impulso responde, en gran medida, a la transformación tecnológica de la institución.
«El éxito operativo se debe a la implementación del enrutamiento de órdenes, un sistema diseñado por la Bolsa de Valores de Caracas, que permite a las casas de bolsa, nuestros miembros, desarrollar sus propias aplicaciones móviles, para enrutar órdenes a nuestro sistema de negociación, acercando el mercado a todas las personas, en cualquier lugar del mundo», explicó el presidente de la institución.
Hacia los 80 años
Innovación y alianzas Rumbo a su octogésimo aniversario, la BVC se enfoca en satisfacer la demanda de capital de los sectores público y privado mediante sus cuatro segmentos clave: renta variable, renta fija, otros bienes y operaciones institucionales. Estos mecanismos han sido vitales para que las empresas financien su innovación y expansión.
Durante 2025, la institución fortaleció su tejido institucional mediante alianzas con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), embajadas, gremios empresariales y universidades, con el objetivo de masificar la educación financiera.
«Vivimos un momento estelar que debemos potenciar con confianza, estabilidad y transparencia. Renovamos nuestro compromiso de ser un aliado estratégico para la economía, apoyando el crecimiento empresarial y fomentando un clima de inversión atractivo», concluyó Grasso Vecchio.
Un legado de solidez Fundada el 21 de enero de 1947 por iniciativa de la Cámara de Comercio de Caracas, la BVC nació para formalizar los intercambios que los comerciantes realizaban bajo la sombra de una ceiba. Hoy, ese árbol no es solo un símbolo institucional, sino el recordatorio de una entidad que ha evolucionado junto a Venezuela, manteniendo su solidez y vigencia a través del tiempo.
Vía Globovisión