El Ramadán ‘castiga’ a Lamine Yamal. Como deportista musulmán, el jugador del FC Barcelona estará expuesto a las consecuencias de tener que cumplir con las tradiciones que implican su religión. Un mes sagrado que supone una complicación extra para el delantero, que tendrá que lidiar compaginando la exigencia de un calendario que no le hace ningún favor viendo los horarios en los que tendrá que ponerse las botas para saltar al césped.
A pesar de tener tan solo 18 años, Lamine ya es una figura mundial. Come en la misma mesa que las estrellas después de unos años en los que demostró que la edad es un número si lo cubre el talento. Sin embargo, ahora que el equipo no afronta su mejor momento, el calendario tendrá un reto especial para él ya que los próximos cuatro partidos de Liga están programados para que se jueguen a las 16:15 horas.
Levante (ya disputado), Villarreal, Athletic y Sevilla. Cuatro citas donde el Ramadán afecta la condición física de Lamine Yamal. Quitando que entre medias jugará la vuelta de Copa ante el Atlético (21:00 horas), el jugador tiene un problema real. Más allá de lo que supone hacer ayuno en un deportista de élite, también hay que tener el cambio horario. A lo largo de febrero y marzo, el sol en España se pone aproximadamente en torno a las 19:00 horas, por lo que Lamine no podrá comer ni beber durante los 90 minutos de esos partidos. Es decir, no podrá reponer fuerzas a máximos esfuerzos.
Si a eso le sumamos los entrenamientos, calentamientos y recuperación, la estrella azulgrana no tendrá fácil ayudar a Hansi Flick en una fase donde jugará Liga, Copa y Champions. Como consecuencia, Lamine Yamal se expone a una lesión derivada de la falta de nutrientes cuando su cuerpo más lo necesita. Desde fatiga hasta problemas musculares por no reponer alimentos que le podrían llevar a una lesión que provocaría el caos en Barcelona.
Fuente: Ok Diario