Operation Bluebird lanzó esta semana Twitter.now, aplicación que rememora al clásico Twitter con su nombre, logo e interfaz.
Ya se puede acceder para registrar una cuenta. La compañía estadounidense lleva meses batallando contra X por el uso de la marca Twitter. A finales del año pasado solicitó a la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos la cancelación de la propiedad por parte de X Corporation de las marcas registradas con las palabras Twitter y tweet.
Alegó que dichas marcas se abandonaron tras la compra de la red social por parte de Elon Musk, a lo que X Corp. respondió en el mismo diciembre con una actualización en las Condiciones de servicio de X detallando que prohíbe el uso de dicho nombre sin su consentimiento. Mientras, presentó una contrademanda afirmando que seguía siendo la compañía propietaria.
Finalmente, el cofundador de Operation Bluebird, Stephen Coates, lanzó el servicio tras el fallo preliminar de un juez federal en abril de 2026. Allí se indicó que X Corp. parecía renunciar a la propiedad intelectual de Twitter, tweet y el icónico logotipo del pájaro de la plataforma.
«Somos una compañía pequeña, tenemos inversores y tenemos un producto», declaró Coates al medio especializado Ars Technica.
Aunque en una fase inicial con cientos de usuarios y la opción de registrar una cuenta, ya se puede acceder a Twitter.now, si bien de momento este acceso está ligado a las dos membresías de fundadores con un pago previo de 20 dólares y 40 dólares, respectivamente.
¿Cómo es Twitter.now?
Al entrar en la web se puede leer explícitamente bajo el logo que «no está afiliado con X», y que ofrece una experiencia básica de lo que fue Twitter en su día.
Hay un panel lateral con el ‘feed’, explorar y notificaciones, el compositor del ‘tweet’ en la parte central; y un panel a la derecha con las tendencias personalizadas para el usuario.
«Nuestro objetivo es ver si podemos recuperar una plaza pública que sea más segura y menos peligrosa», afirma Coates. «Hablamos de libertad de expresión, no de libertad de alcance. Queremos que la gente diga lo que quiera, pero también queremos crear una plataforma que no esté financieramente vinculada a ese contenido viral dañino o inexacto», añade.
En este sentido, destaca como una de sus funciones más importantes la herramienta automatizada de verificación de datos basada en Gemini de Google. Esta se ejecuta en cada tuit que se publica en la plataforma.
Por último, el abogado de marcas Josh Gerben, que sigue de cerca el caso, advirtió a Ars Technica que, aunque Operation Bluebird maneja una teoría legal viable, al poner en marcha la red social intensifica la disputa, por lo que cabe esperar una respuesta contundente de X Corporation.
Vía El Nacional