La Fiscalía del estado de Massachusetts describió como un acto de «extrema atrocidad y crueldad» las acciones de Lindsay Clancy, la mujer acusada de asesinar a sus tres hijos utilizando bandas de ejercicio en su residencia el pasado 24 de enero de 2023. Los nuevos detalles del caso, revelados por el diario The New York Post, complican la situación de la imputada de cara al inicio del juicio.
De acuerdo con la acusación formal, la evidencia forense sugiere que la madre apretó manualmente las bandas elásticas alrededor del cuello de Cora (5 años), Dawson (3 años) y Callan (8 meses), retirándolas rápidamente después. Este hallazgo es clave para los fiscales, ya que descarta la teoría de que simplemente los ató y se marchó, apuntando a una intención directa de causar la muerte.
La llamada al 911
Los fiscales sustentan la premeditación basándose en las pruebas recabadas en la escena. Entre ellas, destaca el hecho de que el esposo de la acusada, Patrick Clancy, pudo retirar con facilidad las ataduras de la garganta de los menores al encontrarlos en el sótano de la vivienda.
El desgarrador momento del hallazgo quedó registrado en los servidores policiales. Patrick se encontraba hablando por teléfono con un operador de emergencias cuando descubrió los cuerpos de sus hijos.
«¡Ella mató a los niños!», se le escucha gritar desesperadamente al esposo en la grabación, según consta en los documentos judiciales. La Fiscalía busca que esta llamada sea admitida como una de las pruebas reinas durante el juicio programado para el mes de julio.
Psicosis posparto
Por su parte, los abogados defensores de la exenfermera de 35 años no niegan la autoría de los hechos, pero centran su estrategia en la salud mental de la acusada. La defensa alega que Clancy se encontraba sobremedicada y bajo los efectos de una grave psicosis posparto. Con estos argumentos, solicitarán al tribunal un veredicto de «no culpable por razón de demencia transitoria».
De manera paralela al proceso penal, tanto Lindsay como Patrick Clancy han interpuesto demandas civiles contra el equipo de médicos que trataba a la mujer, alegando negligencia médica por no haber diagnosticado correctamente su condición y haberle administrado un tratamiento farmacológico erróneo.
Con información de Cactus 24