
Bajo un sol que no mermó la fe de los creyentes, este viernes 27 de marzo la Diócesis de Maturín llevó a cabo una de las actividades más emblemáticas de la Semana de Cuaresma: el Santo Viacrucis diocesano.
La caminata, que partió desde la Iglesia Santísima Cruz en la Plaza Piar, congregó a cientos de fieles en un recorrido cargado de oración y reflexión que culminó en la Catedral de Maturín.




Una marea de fe en el centro de la ciudad
La escena capturada en las gráficas muestra una participación masiva que desbordó a largo de la avenida Bolívar. En la imagen se observa a un grupo de jóvenes cargando con solemnidad la pesada cruz de madera, escoltados por una multitud donde predominan los colores blanco y morado, símbolos de pureza y penitencia.
La procesión estuvo acompañada por un nutrido grupo de sacerdotes y seminaristas, quienes vistieron sus albas y estolas moradas, guiando los cantos y las estaciones del camino de la cruz. La presencia de familias enteras, adultos mayores y jóvenes demuestra que la tradición religiosa sigue siendo un pilar fundamental en la identidad del maturinés.
Programación litúrgica
Esta actividad forma parte de la conmemoración de Nuestra Señora de los Dolores. Tras la llegada de la caminata al principal templo de la ciudad, se tiene prevista la Celebración de la Santa Misa Estacional, presidida por el Excmo. Monseñor Enrique Pérez Lavado, Obispo de la Diócesis, a las 5:30 p.m.
«Es un momento de encuentro para la comunidad, donde renovamos nuestra esperanza y acompañamos el camino de Jesús en esta Cuaresma», se escuchó entre los feligreses que portaban velas y rosarios durante el trayecto.


