
Las iglesias de la Diócesis de Maturín celebraron este 18 de febrero la tradicional misa de Miércoles de Ceniza, ceremonia que contó con la asistencia de más de 500 feligreses.
El párroco Enrique Fermín, de la iglesia Santa Cruz, ubicada frente a la plaza Piar en la avenida Bicentenario, indicó que esta eucaristía marca el inicio del tiempo de preparación para la Semana Santa y la Pascua.
«Recibir las cenizas significa para nosotros emprender un camino de desierto y penitencia junto a Jesús. Además del ayuno y la oración, se nos invita a realizar obras de caridad y a mirar al prójimo, especialmente a aquel que necesita de nuestra mano», resaltó.






Asimismo, el párroco invitó a la población a participar en las jornadas de confesiones que se llevarán a cabo en todas las parroquias de Maturín, comenzando este jueves y extendiéndose hasta el próximo 24 de marzo.
«Al terminar la misa de las 5:00 de la tarde, los más de 20 sacerdotes que estamos en Maturín iremos a las distintas parroquias a confesar. El ciclo cerrará en la Catedral Nuestra Señora del Carmen el martes 24 de marzo, en un horario comprendido desde las 8:00 de la mañana hasta las 7:00 de la noche», concluyó.
Feligreses se alistan para la Semana Mayor
Por otra parte, los feligreses que asistieron a los distintos templos señalaron la importancia y el significado de este día. Para muchos, representa un llamado a la conversión, siendo una fecha fundamental en el calendario de los fieles católicos.




“Desde que tengo uso de razón asisto a esta misa. Como fiel católica, siempre le pido a Dios que nos dé un nuevo corazón. Vengo cada domingo religiosamente; estamos en un tiempo en el que debemos orar y acercarnos al Señor”, comentó Olivia Jiménez.
Ligia Mieres, otra de las asistentes, agregó que este momento marca el inicio de un camino para que los devotos reflexionen, se reconozcan como pecadores y busquen el arrepentimiento.
“Este camino de fe es el inicio del encuentro con el Señor. Nos preparamos durante estos 40 días de Cuaresma para que, al llegar la Semana Santa con la pasión, muerte y resurrección de nuestro Señor Jesucristo, estemos listos espiritualmente”, afirmó Mieres.






Por su parte, la joven Violeta Chayet destacó que desde pequeña sus padres le enseñaron a asistir a la iglesia. Resaltó que su fe crece cada día y que este tiempo litúrgico le permite renovarla año tras año.
“Siento que es importante que, como seres humanos, nos demos cuenta de que pecamos y debemos pedir perdón, porque Dios nos ama constantemente. Siempre voy a esta misa para prepararme para la Semana Santa”, concluyó Chayet.
Fotos/Juan Goitía