Este domingo, las selecciones de España y Argentina paralizarán el planeta cuando se enfrenten en la gran final de la Copa del Mundo 2026. El decisivo encuentro se disputará en el Estadio de Nueva York/Nueva Jersey (MetLife Stadium), con el silbatazo inicial programado para las 3:00 p. m..
En este sentido, el equipo reporteril de La Prensa de Monagas salió a las calles de Maturín para capturar el ambiente, las proyecciones y la emoción de los fanáticos locales, quienes ya se preparan para vivir noventa minutos de pura intensidad.
Entre los consultados, la igualdad y el respeto por ambos rivales es el denominador común. Efraín Caraballo, seguidor del conjunto europeo, vaticina un encuentro de alta tensión.
«Mi expectativa es que el juego termine 2-1 a favor de España. Estoy seguro de que será un partido bastante reñido, no va a estar fácil porque son dos selecciones muy buenas, pero creo que ese será el resultado final», proyectó.
Por su parte, Franklin Galletano mostró una postura equilibrada. Aunque su apoyo está con la «Roja», no oculta su admiración por el rival y el peso histórico que rodea a este compromiso. «Reconozco que la selección de Argentina es muy buena y tiene grandes posibilidades. Messi es un gran jugador, hay que reconocer su trayectoria, y ya que este es su último mundial, también sería un lindo cierre si llegara a ganar», admitió.
El sueño de la ‘Albiceleste’ y la tradición familiar
La corriente que respalda a la escuadra sudamericana se apoya firmemente en el factor emocional y la figura de su capitán. Andrés Gómez, ferviente fanático albiceleste, expresó que su mayor deseo es ver coronarse a su ídolo.
«Sería un éxito total que Lionel Messi logre esa hazaña en su último mundial. Estimo que el juego terminará 3-1 a favor de Argentina. Será un partido complicado y lleno de emociones que tengo planeado ver en casa junto a toda mi familia donde también haremos apuestas a ver quien gana», afirmó Gómez.
Esa tradición de convertir la final en un punto de encuentro familiar se repite en los hogares monaguenses. Richard Pérez compartió que en su casa la gran final se vivirá con una rivalidad sana y muy dinámica. «Nos reuniremos en familia con grandes expectativas. En mi casa estamos divididos la mitad le va a Argentina y la otra mitad a España, así que disfrutar el partido unidos va a ser algo muy emocionante», concluyó.


Fotos/ Gisbelis Cortez