La persistente inestabilidad del servicio eléctrico en Maturín ha agotado la paciencia de sus habitantes. En un sondeo realizado por el equipo de La Prensa de Monagas, los ciudadanos manifestaron su malestar, no solo por la falta de energía, sino por la ausencia total de una planificación oficial.
La exigencia es la misma: que Corpoelec anuncie los cronogramas de racionamiento para proteger los electrodomésticos y organizar las actividades diarias, así como lo hicieron este sábado 11 de abril.
María Esther Karin, residente de Sabana Grande, reportó que en su sector los cortes ocurren día de por medio y se prolongan hasta por cinco horas. Esta situación es crítica para quienes no cuentan con protectores de voltaje.
«Nos toca desenchufar todo hasta que el servicio regrese. Es necesario que Corpoelec notifique en redes sociales los días y horas de los cortes; hasta ahora todo es improvisado», denunció.
Por su parte, Luis Ramos destacó que, aunque es una problemática nacional, la frecuencia en su zona es alarmante, con apagones que se repiten varias veces al día hasta cuatro veces por semana.
En el centro de la ciudad, la realidad no es distinta. Altagracia Medina, vecina de las cercanías de la plaza Piar, lamentó el impacto del calor extremo.
«Se nos va la luz todos los días por unas tres horas. Con estas altas temperaturas, quienes tenemos niños pequeños padecemos mucho».
Finalmente, Audelys Velázquez alertó sobre el riesgo alimentario. En su sector, los cortes diarios de cuatro horas comprometen la cadena de frío de los productos.


Ante este escenario, los maturineses hacen un llamado urgente a los entes competentes para que se establezca —y se comunique— un plan de administración de carga que permita a la población tomar previsiones.
Fotos/ Arialex Brazón