Habitantes y usuarios del centro de Maturín hicieron un llamado urgente a las autoridades municipales para que establezcan un corredor vial en la calle Monagas. La solicitud responde a la grave obstaculización del tránsito peatonal y vehicular generada por la economía informal, la venta de comida rápida y la exposición de mercancía en las aceras por parte de comercios asiáticos.
Esta ocupación del espacio público obliga a los transeúntes a caminar por los canales de circulación automotor, lo que los expone a ser arrollados por vehículos y motocicletas, especialmente durante las horas pico. Entre los objetos que obstruyen las aceras destacan paquetes de gran tamaño, sillas, bancos, tobos y bicicletas.
Roxana Jiménez, quien frecuenta la zona, relató las complicaciones que vive al hacer sus compras.
«Siempre que paso por esa calle tengo que caminar obligatoriamente por la carretera, sobre todo en las horas de mayor afluencia, porque entre tantas cosas que colocan es imposible caminar por la acera».
Por su parte, Wuilian Contreras criticó que el comercio formal se extienda hacia la vía pública.
«Los supermercados asiáticos tienen su espacio adentro; no entiendo la necesidad de sacar tantas cosas a la calle. Ponen de todo: sillas, mesas y mercancía. Es una locura».
La saturación de esta arteria vial representa un peligro latente, en especial para adultos mayores y familias con niños. Al respecto, Rocío Sánchez señaló que evita transitar por el lugar cuando está acompañada de sus dos hijos debido al colapso de la vía.
«Una vez vi cómo una señora con bastón se cayó y se lastimó las rodillas. Fue feo, pero es inevitable con la cantidad de obstáculos. Deberían decretar esto como un corredor vial y disponer de vigilancia permanente para que se cumpla. No queremos que pase lo mismo que en la avenida Miranda, donde la medida solo duró unos días y luego volvieron a colocar de todo», enfatizó Sánchez.
Ante esta situación, los maturineses instan a los organismos competentes a desplegar planes de ordenamiento urbano y fiscalización continua en el casco central de la ciudad para salvaguardar la integridad física de los peatones.




Fotos | Juan Carlos Goitía