La Alcaldía de Maturín anunció la implementación de nuevas ordenanzas ambientales que buscan optimizar el aseo urbano en la capital monaguense. Entre las medidas más destacadas, se encuentra la aplicación de sanciones severas a ciudadanos que arrojen desechos sólidos en lugares no permitidos, con multas que podrían alcanzar hasta 250 veces el tipo de cambio oficial de la Unidad de Cuenta Dinámica (UCD).
Ante este anuncio, el equipo de La Prensa de Monagas consultó la opinión de los maturineses para conocer su postura sobre estas regulaciones que buscan consolidar un municipio más sostenible.
Para muchos consultados, la sanción económica es necesaria, pero debe ir acompañada de educación. Mariela Camacho, residente de la ciudad, expresó que «pienso que estas medidas están muy bien, pero también es necesario concientizar. El problema radica en la falta de cultura de algunos ciudadanos que tienen la mala costumbre de tirar desechos en cualquier avenida o sitio público».





Por su parte, Katiuska Martínez subrayó que el temor a la multa puede ser un detonante positivo para el cambio de conducta.
«Sabiendo que el incumplimiento trae una sanción monetaria, la gente empezará a crear conciencia y dejará de botar basura donde no debe».
Mejora en la frecuencia del servicio
El éxito de la medida también depende de la eficiencia en la recolección. Dylan Flores, habitante del sector Los Pinos, dio fe de las mejoras en el cronograma del aseo urbano.
«Por mi zona el camión está pasando hasta dos veces por semana. Me consta que también recorre comunidades como La Muralla, La Murallita y Los Godos. Si el servicio funciona, no hay excusa para no respetar las normas».
Estas reformas, impulsadas a través del Instituto Autónomo Municipal del Ambiente (Iamam), forman parte de un plan integral para eliminar los focos de contaminación en las principales arterias viales y sectores populares de la ciudad.
Fotos | Arialex Brazón