
Ante el complejo panorama económico que atraviesa el país, una parte considerable de la población en Maturín ha decidido anclarse al uso del bolívar como estrategia para gestionar sus ingresos.
Esta tendencia surge como una respuesta a las constantes fluctuaciones en la tasa cambiaria y los elevados costos de transacción que implica el acceso a divisas.
La brecha y los costos operativos
Aunque tradicionalmente el dólar se percibe como un refugio de valor, muchos ciudadanos consideran que mantener sus ingresos en bolívares es, actualmente, una opción más viable que recurrir al dólar en efectivo o al USDT (dólar digital).
Esta decisión refleja un cambio en la percepción del ahorro. Los usuarios señalan que, si bien la moneda extranjera ofrece estabilidad teórica, los altos costos asociados a su adquisición —especialmente las comisiones de los cambistas y la brecha entre la tasa oficial del Banco Central de Venezuela (BCV) y el mercado paralelo— encarecen el proceso de ahorro.
“Es difícil seguir el ritmo del dólar; cada vez que intento comprar, el precio ya ha subido. Prefiero mantener mi dinero en bolívares y ajustarme a lo que tengo para evitar pérdidas en el cambio”, comentó Sabrina Logan, residente de la ciudad.

Opiniones divididas: El USDT como alternativa
No obstante, el fenómeno no es unánime. Existe un sector de la población, más familiarizado con las plataformas digitales, que mantiene su confianza en los activos criptográficos. Ruthmili Vidal, ciudadana consultada, sostiene una postura opuesta: “En mi caso, prefiero ahorrar en USDT; me parece mucho mejor por la estabilidad de su tasa en comparación con el efectivo”, señaló.
El factor accesibilidad
En diversos sectores comerciales de la capital monaguense, se observa que el ciudadano común evita el mercado de divisas debido a los márgenes de ganancia que aplican los intermediarios. Para muchos, la inmediatez del bolívar compensa el riesgo de devaluación frente a la pérdida automática de valor que sufren al comprar dólares por encima de la tasa oficial.
“El bolívar tiene sus desafíos y todos conocemos el riesgo, pero por ahora es la herramienta más accesible que tenemos para el flujo diario sin pagar de más”, concluyó Carlos Carvajal, comerciante local.
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