La actriz Catherine O’Hara, recordada mundialmente por su papel como la madre de Kevin en Solo en casa, falleció a los 71 años, según se confirmó este viernes.
Hasta el momento, no se han dado a conocer las causas de su muerte, que ha generado una ola de mensajes de despedida en la industria del cine y la televisión.
O’Hara fue una figura clave en la evolución de la comedia contemporánea, construyendo una carrera marcada por la originalidad, la inteligencia humorística y una capacidad única para habitar personajes excéntricos sin perder profundidad emocional. Nacida en Canadá, dio sus primeros pasos profesionales en el circuito de la improvisación, donde se formó como actriz y guionista antes de alcanzar proyección internacional.
Trayectoria
Su salto a la fama se produjo gracias al programa SCTV, un semillero de talentos que redefinió el humor televisivo en Norteamérica. Allí, O’Hara destacó por su elasticidad interpretativa y su habilidad para transformar la exageración en una herramienta expresiva precisa, cualidades que la acompañaron durante toda su trayectoria.
En el cine, dejó huella con personajes inolvidables que hoy forman parte de la cultura popular. Fue la inolvidable Delia Deetz en Beetlejuice, la estilizada y teatral esposa del personaje de Alec Baldwin, y más tarde se convirtió en el rostro del caos maternal en Solo en casa, una actuación que marcó a generaciones y consolidó su estatus de estrella global.
Sin embargo, uno de los capítulos más celebrados de su carrera llegó de la mano del cine independiente y el falso documental. Su colaboración con el director Christopher Guest dio lugar a interpretaciones memorables en filmes como Best in Show, donde su dominio de la improvisación alcanzó niveles de sofisticación pocas veces vistos en la comedia cinematográfica.
El reconocimiento definitivo llegó con la serie Schitt’s Creek, en la que dio vida a Moira Rose, un personaje tan extravagante como icónico. Su trabajo fue premiado con el Emmy a Mejor Actriz de Comedia en 2020, y convirtió a O’Hara en un fenómeno cultural tardío, demostrando que su talento no conocía límites de edad ni formato.
Incluso en los últimos años, la actriz se mantenía activa y vigente, regresando al universo de Tim Burton en la esperada secuela de Beetlejuice. Su muerte deja un vacío en el mundo del entretenimiento, pero también un legado sólido: el de una intérprete que elevó la comedia a una forma de arte y cuya influencia seguirá viva en cada generación de actores que encuentren en su trabajo una referencia ineludible.
Vía | Versión Final