La catástrofe humanitaria en Gaza se profundiza con la llegada de una masa polar que ha dejado inservibles 127.000 de las 135.000 tiendas de campaña, según reportaron fuentes médicas y locales, que cifran en 21 las muertes por frío extremo, entre ellas 18 niños.
La situación afecta gravemente a las familias desplazadas, que carecen de mantas, colchones y suministros básicos para enfrentar el invierno, en medio de una destrucción generalizada de viviendas y otras edificaciones por los bombardeos de la ocupación israelí.
De acuerdo con medios palestinos, la escasez de mantas y calefacción supera 70% en toda la Franja. Es aún más crítica en zonas remotas.
Autoridades locales denunciaron que la ocupación israelí ha atacado repetidamente refugios y centros de distribución de ayuda, con un saldo de 303 albergues y 61 centros de alimentos bombardeados. Esto ha dejado a miles de familias sin acceso a calefacción ni cobijo.
La crisis se agrava por la destrucción de 38 hospitales y el cierre de 96 centros de salud, lo que ha colapsado el sistema sanitario y ha aumentado el riesgo de muerte entre bebés, ancianos y enfermos crónicos.
La ONU ha exigido a Israel la entrada de casas prefabricadas y materiales aislantes, pero las restricciones persisten.
Evacuación para recibir asistencia médica. El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Ghebreyesus, advirtió sobre el continuo deterioro de la situación humanitaria en la Franja de Gaza y confirmó que más de 18.500 palestinos, incluidos alrededor de cuatro mil niños, siguen necesitando con urgencia evacuación médica para recibir tratamiento especializado. Instó a los países a abrir sus puertas a los pacientes procedentes de Gaza.
Vía Globovisión