
Los juicios en Estados Unidos suelen ofrecer escenas peculiares en las que los acusados no se toman bien cómo les están yendo las cosas y la toman con alguien presente en la sala.
Es el caso de Taylor Schabusiness, una reclusa de 27 años, que atacó a su abobado, Curtis Julka, este viernes durante un juicio por (otra) agresión en el estado de Wisconsin.
Schabusiness estaba frente al juez para una audiencia preliminar después de haber atacado presuntamente a un guardia de la prisión. La mujer está cumpliendo cadena perpetua sin libertad condicional en el Correccional de Taycheedah después de ser declarada culpable de matar y descuartizar a un hombre llamado Shad Thyrion durante un encuentro sexual bajo el efecto de drogas en Wisconsin.
Vía Globovisión