Neymar (31) lleva un año sin jugar por una rotura del ligamento cruzado anterior y el menisco de la rodilla izquierda y en pocas horas podría producirse su regreso al fútbol porque su equipo, el Al-Hilal, juega partido de Liga de Campeones asiática ante el Al-Ain este mismo lunes y el entrenador Jorge Jesus le ha incluido en la convocatoria.
Ante esa posibilidad, el extremo rompió a llorar recordando el año de sufrimiento por el que ha pasado.
En declaraciones a la agencia ‘NR Sports’ recordó el momento en el que se dio cuenta de la gravedad de su lesión: «Sentía un dolor enorme y ya sabía que era en serio».
El futbolista de 31 años ahora afrontará la puesta a punto y no pudo contener las lágrimas al revivir los últimos doce meses.
Confesó, entre lágrimas: «Lo que más amo en la vida es jugar al fútbol. Cada día que yo me alejo de ello es un día de sufrimiento. Entonces eso… Eso es lo que más me duele».
Vía Mundo Deportivo