Ante la falta de respuestas de las autoridades gubernamentales, padres y representantes trancaron la vía principal del sector Santa Elena de Viboral, en Maturín, para denunciar la grave contaminación química que afecta a las instituciones educativas de la parroquia Boquerón. Los manifestantes aseguran que el retorno a las aulas se ha convertido en un peligro latente para la salud de sus hijos.
De acuerdo con voceros comunitarios, el uso de un componente químico, presumiblemente Thimul, dentro de los planteles ha desencadenado severos cuadros clínicos en alumnos y docentes, afectando ya a más de 18 escuelas de la zona.
Yoxelis Cabello, representante de la Unidad Educativa “Ana Teresa de la Parra” y de la extensión Luisa Cáceres de Arismendi, enfatizó la gravedad de la situación.

«Los niños están teniendo problemas respiratorios y los que sufren de asma son los más afectados. Hay maestras a las que prácticamente les prohíben reportar los síntomas. Salen con enrojecimiento en la piel, mareos, náuseas e irritación en los ojos. Yo no he mandado a mis hijos ni pienso hacerlo hasta recibir respuestas. Mi hijo sufrió de síndrome coqueluchoide y no lo voy a exponer a ese químico», denunció Cabello.
La indignación de las familias aumenta debido a que las directivas escolares exigen la asistencia presencial obligatoria, incluso en áreas de comedores donde se prepararon alimentos a los pocos días de las fumigaciones.
Leidys Caraballo, otra de las representantes afectadas, recriminó el silencio de las autoridades ante las denuncias formales.

«Habían dicho que no habría clases presenciales, pero el domingo mandaron un mensaje exigiendo la asistencia. ¿Dónde está la prueba de que las instituciones ya son aptas y seguras? Hay niños y profesores que se han desmayado, otros sufren crisis de asma y fuertes gripes», aseveró Caraballo.
Asimismo, los afectados señalaron que los canales de comunicación digital y grupos de WhatsApp, usados previamente para asignar tareas dirigidas, fueron cerrados bajo el argumento de que, por órdenes de la Zona Educativa, solo se impartirán clases presenciales.

«El personal también está afectado; el olor del químico persiste en las escuelas y no nos dan soluciones. No es que queramos educación virtual definitiva, nuestros hijos extrañan las aulas, pero si la situación continúa, lo correcto es mantener las clases a distancia hasta garantizar un retorno seguro», puntualizó la representante.
Los manifestantes fueron categóricos al advertir que mantendrán las acciones de calle y no enviarán a los menores a los colegios hasta que las autoridades educativas den la cara con soluciones tangibles. Exigen la activación inmediata de un plan de contingencia a distancia para proteger la salud de la comunidad estudiantil.
Fotos: Juan Carlos Goitía