
A pesar que los textos son una herramienta importante para la formación del hombre, muchas personas han perdido el amor por la lectura
Las ventas de libros han disminuido en los últimos tiempos en la entidad, debido al poco impulso por parte de las instituciones educativas, quienes debido a la tecnología, no motivan a los estudiantes a leer.
Así lo dio a conocer el cultor de las letras, Ricardo Palomo, ubicado cerca de las instalaciones del antiguo Banco Caroní, quien señaló que en el casco central solo él es el único vendedor de libros que hay.
“Ya las personas no leen un buen libro, en este espacio he donado alrededor de 600 libros a niños de bajos recursos para sus estudios, es importante rescatar los valores y el amor por los libros”, expresó.
Palomo aseguró que en otros estados los libreros son respetados por las autoridades, además denunció los atropellos por parte de las autoridades municipales quienes a diario pasan solicitándole que desaloje el lugar por estar cerca de la plaza Rómulo Gallegos.
“Es importante que se respete el trabajo que desempeño en la ciudad, exijo que se me respete por ser un propulsor de la lectura, la plaza no tiene nada que ver con las ventas de los libros porque los dueños de estos espacios me han autorizado a trabajar aquí”, enfatizó.
Además, el señor Palomo también solicitó a la alcaldesa de Maturín, Ana Fuentes, que haga acto de presencia en este espacio, para realizar una mesa de trabajo y poder así crear una estrategia que permita aumentar el amor por los libros en la entidad.