El papa León XIV se dirigió a los fieles en la Plaza de San Pedro para dar inicio formal a la Cuaresma, en una Audiencia General de Miércoles de Ceniza.
Durante su discurso, el Pontífice señaló que este tiempo litúrgico debe ser aprovechado como un periodo de profunda reflexión y conversión, instando a los creyentes a abrir el corazón a la palabra de Dios.
El mensaje central giró en torno a la empatía y la misericordia. El Papa exhortó a la comunidad a abandonar aquellas actitudes y gestos que lastiman al prójimo y generan distancia con lo divino.
«Pidamos al Señor que disponga nuestros corazones para vivir su mensaje», señaló, marcando el tono de lo que espera sea un camino de transformación hacia la Pascua.
Asimismo, destacó que la misión de la Iglesia en este tiempo es proyectarse como un símbolo de unidad en un mundo fragmentado.
Vía Notitarde